Océano de libros

Océano de libros

Oliver Ryan, un hombre sexagenario que vive en Dublín ha atacado despiadadamente a su esposa Alice y ella queda en coma. A partir de varias visiones iremos conociendo a este personaje e intentaremos descubrir cuál fue el desencadenante de los hechos.

La acción comienza en noviembre de 2011 cuando Oliver vive su vejez junto a su mujer, pero unos hechos desencadenan que éste le propine una paliza que deja a su mujer bastante mal parada. A partir de este momento la autora hábilmente y a través de varias personas y sus experiencias o relación con Oliver teje un relato estremecedor que no lo recomendaría a personas sensibles.

Sin duda al principio el lector no se explica como un hombre que ha llegado a tener cierta fama y riquezas llegue a hacer lo que hace pero poco a poco descubriremos que detrás de ese hombre hubo un niño y que las experiencias que vivió fueron sumándose y creando poco a poco al monstruo que habita en su interior.

Esta novela me pareció impresionante y desgarradora tratando un tema que tenemos muy conocido desgraciadamente, esa violencia de género y maltrato suelen ser habituales por lo que quizás nos toque más

la fibra. Sin duda su autora ha hecho un verdadero ejercicio de psicología y ha sabido tejer con habilidad y creo que con bastante realismo la historia.

Quizás el principio es bastante fuerte y como me pasó a mí habrá que hacer un esfuerzo titánico para seguir leyendo por eso que comentaba de que el tema del maltrato nos toca la fibra y porque Oliver nos sacará de nuestras casillas.

Sin duda el personaje de Oliver tiene múltiples facetas pero al público solo muestra su cara más amable (como suele manifestarse en los maltratadores de manual) es por ello que todos y cada uno del resto de los personajes (con alguna excepción) se sorprenden del acto que comete contra Alice. Oliver es inteligente, manipulador, egocéntrico, su único objetivo es él mismo y lleva una bomba activa en su interior que ha terminado por explotar.

Sin duda no habrá ninguna redención para él, tampoco Oliver cree que la necesita con lo cual el final os sorprenda viendo como ha actuado toda su vida; casi fundamentalmente por la relación que tuvo con su padre.

En cuanto al resto de personajes son muy importantes para ir desvelando la personalidad de Oliver: tenemos a Eugene que es el hermano de Alice pero que no tiene voz en el relato; Moya una actriz en detrimento que tuvo una relación con el protagonista y que más o menos seria la versión más dulcificada de Oliver; Michael y Laura que son hermanos y que estudiaron en la Universidad con él; Stanley que convivió con Oliver en el orfanato; Philip que era su hermanastro. También tenemos a Barney que fue amigo de Oliver y que tuvo una relación con Alice; y Véronique que fue la mujer que acogió a Oliver cuando fueron a trabajar a Francia.

De todas estas voces resaltaría la de Barney porque es el único que vale la pena y  la historia de Véronique, quizás son las que más nos queden

En conclusión, la novela me pareció bastante realista y bien contada pero su lectura fue bastante trabajosa por lo dura que llega a mostrarse.

Bookeando con Mangeles

Bookeando con Mangeles

Hace meses que conocí de esta novela y estaba deseando ponerme con ella. Intuía que iba a disfrutar muchísimo con ella y la intuición se ha visto superada por las impresiones tan buenas que he tenido.

Oliver Ryan o Vincent Dax son la misma persona. Oliver es un tipo atractivo, culto y divertido pero incapaz de demostrar afecto en público. Ante los ojos de todos los que le rodean es un tipo envidiable, un afamado escritor de cuentos infantiles que vive junto a su adorable esposa en una de las mejores zonas de Dublín. Aparentemente son un equipo perfecto. Oliver escribe y Alice ilustra sus historias. Una noche, sin ningún tipo de episodio de violencia previo, Oliver le da una paliza y la deja en coma. La situación según los médicos no tiene tintes de ser reversible.

Con este impactante comienzo nos adentramos en una historia que se no se muy bien como encuadrar y es que esta novela ha sido galardonada como la mejor Novela Negra en Irlanda en 2014. Desde mi punto de vista la trama nos lleva más a desvelar una intriga psicológica que otra cosa . Va a ser el propio Oliver el que a través de capítulos alternos nos vaya contando su propia historia en primera persona, un recurso que nos hace sentir con mayor claridad sus motivaciones y es que si hay algo que me haya llamado la atención es la frialdad de Oliver. Pero no sólo va a ser Oliver el narrador de esta historia sino que estamos ante una novela coral en la que una serie de voces, que han conocido a Oliver en diferentes momentos de su vida, nos van a ayudar a ir encajando piezas para, poco a poco, poder conocer mejor su complicado perfil psicológico.

Quiero aclarar que, aunque la novela comienza con un episodio de malos tratos, no es éste el eje central de la trama sino un viaje al interior de una persona.

Comenzamos la historia el 12 de noviembre de 2011 cuando Oliver tiene cerca de sesenta años pero vamos a retroceder en la historia a través de saltos en los diferentes capítulos y sin ningún tipo de orden hasta su infancia, adolescencia y vida adulta previa al incidente.

Oliver y Alice han llevado una vida tranquila y sin incidentes, al menos según cree ella. Fascinada por Oliver acató sus reglas en un matrimonio en el que los hijos no tenían cabida y se convirtió en una esposa abnegada siempre a su servicio.
Cuando nos prometimos, dejé muy claro que los hijos no entraban en el plan. Dije que no quería niños, y ella se mostró de acuerdo. Tendría que haberle pedido que lo dejara anotado por escrito.
…..
Naturalmente, cuando llevábamos cinco años de matrimonio, Alice empezó a lloriquear y cada mes que pasaba las quejas eran más estridentes. Le recordé el acuerdo al que habíamos llegado. Dijo que en aquel momento era lo que quería, pero que ahora deseaba con desesperación un hijo. Y yo, si algo soy, es un hombre de palabra.

No podía dejar en sus manos que se protegiera contra un posible embarazo, de modo que asumí el control de la situación. Ideé un ritual nocturno consistente en una taza de leche con cacao con una pastillita machacada a modo de aderezo. Alice lo encontraba de lo más romántico.

El monstruo, ¿nace o se hace? Creo que quizá esta sería la pregunta a la que trata de dar respuesta esta novela en la que el protagonista por excelencia es Oliver y su maldad. Sin embargo, resulta curioso como a medida que nos adentramos en la historia y vamos conociendo datos de ese niño despojado de cariño, olvidado y sustituido por otra familia logramos no disculparlo por sus actos pero si empatizar un poco con esa criatura indefensa que no tuvo oportunidad de vivir una infancia como le correspondía.

Aunque Oliver es el protagonista indiscutible de la historia ha habido también un personaje que tiene un peso importante y es Véronique, una joven a la que conoce en un viaje a tierras francesas durante su adolescencia y que unirá para siempre el futuro de ambos.

Nos encontramos ante una novela corta compuesta por veinticuatro capítulos más epílogo que aunque no tiene un ritmo frenético está narrada de una forma sencilla pero tiene un ritmo ágil consiguiendo atrapar tu atención y sentir la continua necesidad de seguir avanzando.

En definitiva, me ha parecido una novela de lo más interesante y que no puedo dejar de recomendar. Una historia buena, diferente y con la suficiente garra como para hacernos disfrutar muchísimo.

Bookeando con Mangeles

Bookeando con Mangeles

Hace meses que conocí de esta novela y estaba deseando ponerme con ella. Intuía que iba a disfrutar muchísimo con ella y la intuición se ha visto superada por las impresiones tan buenas que he tenido.

Oliver Ryan o Vincent Dax son la misma persona. Oliver es un tipo atractivo, culto y divertido pero incapaz de demostrar afecto en público. Ante los ojos de todos los que le rodean es un tipo envidiable, un afamado escritor de cuentos infantiles que vive junto a su adorable esposa en una de las mejores zonas de Dublín. Aparentemente son un equipo perfecto. Oliver escribe y Alice ilustra sus historias. Una noche, sin ningún tipo de episodio de violencia previo, Oliver le da una paliza y la deja en coma. La situación según los médicos no tiene tintes de ser reversible.

Con este impactante comienzo nos adentramos en una historia que se no se muy bien como encuadrar y es que esta novela ha sido galardonada como la mejor Novela Negra en Irlanda en 2014. Desde mi punto de vista la trama nos lleva más a desvelar una intriga psicológica que otra cosa . Va a ser el propio Oliver el que a través de capítulos alternos nos vaya contando su propia historia en primera persona, un recurso que nos hace sentir con mayor claridad sus motivaciones y es que si hay algo que me haya llamado la atención es la frialdad de Oliver. Pero no sólo va a ser Oliver el narrador de esta historia sino que estamos ante una novela coral en la que una serie de voces, que han conocido a Oliver en diferentes momentos de su vida, nos van a ayudar a ir encajando piezas para, poco a poco, poder conocer mejor su complicado perfil psicológico.

Quiero aclarar que, aunque la novela comienza con un episodio de malos tratos, no es éste el eje central de la trama sino un viaje al interior de una persona.

Comenzamos la historia el 12 de noviembre de 2011 cuando Oliver tiene cerca de sesenta años pero vamos a retroceder en la historia a través de saltos en los diferentes capítulos y sin ningún tipo de orden hasta su infancia, adolescencia y vida adulta previa al incidente.

Oliver y Alice han llevado una vida tranquila y sin incidentes, al menos según cree ella. Fascinada por Oliver acató sus reglas en un matrimonio en el que los hijos no tenían cabida y se convirtió en una esposa abnegada siempre a su servicio.
Cuando nos prometimos, dejé muy claro que los hijos no entraban en el plan. Dije que no quería niños, y ella se mostró de acuerdo. Tendría que haberle pedido que lo dejara anotado por escrito.
…..
Naturalmente, cuando llevábamos cinco años de matrimonio, Alice empezó a lloriquear y cada mes que pasaba las quejas eran más estridentes. Le recordé el acuerdo al que habíamos llegado. Dijo que en aquel momento era lo que quería, pero que ahora deseaba con desesperación un hijo. Y yo, si algo soy, es un hombre de palabra.

No podía dejar en sus manos que se protegiera contra un posible embarazo, de modo que asumí el control de la situación. Ideé un ritual nocturno consistente en una taza de leche con cacao con una pastillita machacada a modo de aderezo. Alice lo encontraba de lo más romántico.

El monstruo, ¿nace o se hace? Creo que quizá esta sería la pregunta a la que trata de dar respuesta esta novela en la que el protagonista por excelencia es Oliver y su maldad. Sin embargo, resulta curioso como a medida que nos adentramos en la historia y vamos conociendo datos de ese niño despojado de cariño, olvidado y sustituido por otra familia logramos no disculparlo por sus actos pero si empatizar un poco con esa criatura indefensa que no tuvo oportunidad de vivir una infancia como le correspondía.

Aunque Oliver es el protagonista indiscutible de la historia ha habido también un personaje que tiene un peso importante y es Véronique, una joven a la que conoce en un viaje a tierras francesas durante su adolescencia y que unirá para siempre el futuro de ambos.

Nos encontramos ante una novela corta compuesta por veinticuatro capítulos más epílogo que aunque no tiene un ritmo frenético está narrada de una forma sencilla pero tiene un ritmo ágil consiguiendo atrapar tu atención y sentir la continua necesidad de seguir avanzando.

En definitiva, me ha parecido una novela de lo más interesante y que no puedo dejar de recomendar. Una historia buena, diferente y con la suficiente garra como para hacernos disfrutar muchísimo.

Cielos de papel

Cielos de papel

Cuando finalicé la lectura de El bueno de Oliver, cerré el libro y volví a mirar la portada y fijarme en el título. Tuve que sonreír ante tal muestra de ironía. Porque muchos pueden ser los adjetivos que describan al personaje de Oliver: manipulador, malvado, cruel… pero lo que no podemos decir en ningún caso es que sea “bueno”.

Si tuviera que hacer un resumen de lo que encontraremos en esta novela copiaría hasta la última palabra de la sinopsis. Durante toda su vida Oliver Ryan ha mantenido una imagen de triunfador ante los demás: es un escritor de cuentos de éxito, su esposa Alice le apoya y le ama incondicionalmente y ha mantenido ocultas todas las sombras de su pasado. Pero un día es detenido tras haberle dado una paliza a su mujer y dejarla en coma y, a partir de ese momento, se nos irán desvelando las razones que le han llevado a actuar de ese modo.

Creo que uno de los aciertos de la novela es su estructura. Cada capítulo da voz, en primera persona, a alguna de las personas que coincidieron con Oliver en algún momento de sus vidas, de manera que tenemos la sensación de estar sentados frente a ese personaje mientras nos relata la sorpresa al conocer la noticia de su detención, cómo le conocieron y lo que saben de él, para terminar reconociendo que en realidad no le conocen en absoluto.Y luego están los capítulos (con los que más he disfrutado) en los que es el propio protagonista el que nos confiesa sus pensamientos, los actos que han marcado su vida y que explican cómo se ha convertido en la persona que es.

Reconozco que encuentro un placer insano cuando me topo con personajes como este. Sorprende su absoluta falta de escrúpulos y empatía, la manera de despreciar y manipular a todos aquellos que están a su alrededor, de actuar siempre en su propio beneficio careciendo de remordimientos. Ni siquiera el hecho de que nos hable de una infancia miserable consigue que le justifiquemos cuando tenemos ante nosotros a un auténtico sociópata.

El bueno de Oliver es una novela original, bien narrada y de la que es difícil alejarse. En apenas trescientas páginas me he sentido como uno más de sus personajes secundarios: he dejado que la personalidad de Oliver me cautive, me sorprenda y me fascine al mismo tiempo, y la mayoría de las veces no por buenas razones. En mi caso, Liz Nugent se ha convertido en una escritora a tener en cuenta.

La devoradora de libros

La devoradora de libros

PURO EGOISMO
Cuando lees un libro que te gusta mucho, mucho, luego cuesta encontrar un digno sucesor. Sales de un universo particularísimo y cuqui y no quieres que el siguiente libro te eche a perder el bonito recuerdo del anterior.

Y empieza las dudas: ¿Y yo ahora qué me leo? ¿Qué me apetece: un thriller, uno de ciencia ficción, uno histórico, uno de aventuras en lugares exóticos, uno negro..? Infinitas posibilidades, elecciones difíciles, y más si una de tus señas de identidad es la indecisión.

Y entonces me acordé. Me acordé de que hace no relativamente mucho entró un libro en casa que tenía buena pinta. No me acordaba del título, no me acordaba del autor y mucho menos de su ubicación exacta. Sólo contaba con el recuerdo de una ubicación aproximada y del color de su portada. Y después de buscar un poquito (con ayuda), lo encontré.

El bueno de Oliver de Liz Nugent es la historia de un señor que lo tiene todo: una carrera como escritor de éxito, dinero a espuertas, una mujer que le quiere,etc. Hasta que un buen día pierde el control, el mundo se le va de las manos y la cosa termina con su mujer en coma en una camilla de hospital y Oliver bajo arresto.

La novela es un viaje al pasado a través de los recuerdos de aquellas personas que conocieron (o creyeron llegar a conocer) a Oliver: una antigua amante, el ex-novio de su mujer, una antigua jefa, el hermano de una antigua novia… Y de los recuerdos de Oliver. Al fin y al cabo, quiere dar su versión de los hechos, explicar su historia para que alguien intente comprender ése arrebato de ira que le ha convertido en un monstruo.

El bueno de Oliver es un libro lleno de engaños y manipulaciones. El único acto altruista es puro humo, pues no es más que un último esfuerzo del protagonista de demostrarse así mismo que no es la mala persona que todos dicen que es. Ése único acto no es más que otra muestra de su profundo y puro egoismo.

Engancha: es de esos libros que te llevas a la cama pensando “un par de capítulos y a dormir” y cuando te quieres dar cuenta te has leído medio ejemplar y son las 2.30 de la madrugada.

Felices lecturas.

Ishtar’s Reviews

Ishtar’s Reviews

Una novela muy interesante con un claro protagonista que te atrapa desde el principio: Oliver. Con cada página te entran más ganas de conocerlo todo sobre él y de saber por qué es así y por qué hizo lo que hizo. Un detalle curioso es que hay muchos narradores en el libro, personas que han conocido a Oliver en distintos momentos de su vida y que nos van ayudando a encajar piezas de ese puzzle que es su personalidad. Muy recomendable.

ANIKA entre libros

ANIKA entre libros

Antes de nada, deberíamos mencionar el título. “El bueno de Oliver“. Se trata de un buen título, pero no acaba de expresar el mensaje inicial que probablemente la autora quería enviar. El título original es “Unravelling Oliver“. Vendría a ser algo así como “Desenmascarando a Oliver” o “Resolviendo el caso Oliver“. El título traducido busca expresar esa etiqueta de “bondadoso” que tiene Oliver acuñada en su pecho y que es falsa. Sin embargo, hay mucho más que eso en la novela. A lo largo de esta, los diferentes personajes que narran sus experiencias con Oliver y lo que saben de él no hacen más que testificar, como si se encontrasen en un juicio junto a un juez, unos abogados y un jurado.

Dicho esto, hay que felicitar a Liz Nugent por brindar al lector con una novela muy entretenida y sorprendente. Utilizando elnarrador plural y la táctica de cajas chinas, como historias dentro de otras historias, no hay orden temporal. Tanto la voz del propio Oliver como de los que le rodean/han rodeado van saltando en el tiempo, aunque la historia en sí no provoca confusión. De hecho, esos saltos temporales no se aprecian puesto que la historia se antoja lineal. Y esto, a medida que se va leyendo, se agradece, puesto que hasta el final el lector no puede intuir por qué realmente Oliver, un hombre tan bueno, ha pegado a su mujer de una forma tan brutal.

La narración es fluida y plural. Con eso de plural nos referimos al narrador, que no es uno, sino unos cuantos, hasta ocho diferentes. Eso es de agradecer. Lo hace más ameno y menos aburrido, puesto que distintos puntos de vista dotan a la novela de mayor complejidad e interés. De hecho, se parece a encontrarse delante de un rompecabezas, con unas piezas para juntar pero sin disponer de la imagen original. Mientras se van juntando, uno se forma una imagen psicológica de Oliver, lo que resulta curioso y apasionante. A todo esto, hay tantos narradores diferentes que es como hallarse en medio de una conversación de “cotilleo”. Y no nos engañemos: a muy poca gente le atrae la esencia morbosa del cotilleo.

Liz Nugent sabe guardar muy bien aquellos dos o tres secretos que revelan la verdadera identidad de Oliver. En más de doscientas cincuenta páginas es capaz de ocultarnos un Oliver que no es tan bueno pero cuya verdad no se desvela hasta casi prácticamente el final. Algo así como que “es imposible que alguien así haya podido acometer semejante atrocidad”. Empero, hay una parte de conmiseración en la historia que la diferencia de otras novelas brutales e impactantes. En esta se intenta argumentar y salvar al personaje principal. Aquí el lector debe decidir si es justificable o no.

Lo que queda claro, no obstante, es que el lector puede tener entre sus manos algo muy entretenido y sorprendente.

Cristià Serrano

REVISTA Krítica

REVISTA Krítica

Oliver Ryan es la personificación del éxito y el carisma. Vive en el mejor barrio residencial de Dublín, los libros . infantiles que escribe no dejan de recibir premios, y su mujer, Alice, le ama y admira incondicionalmente. Toda su vida es una envidia.

¿Qué nos ha gustado?
Jugando con mi identidad: Oliver es una figura única. Nos encontraremos ante un personaje maravillosamente construido, que no deja de sorprendernos y que va construyéndose a capas, conforme la trama y el resto de personajes nos revelan más y más secretos de él. Su caracterización es una de las más complejas que hemos visto en los últimos meses.
Paso a paso: El bueno de Oliver es una novela que no da tregua. El ritmo rápido de los acontecimientos se entremezcla con la intriga que rodea al personaje principal y la mezcla es una combinación explosiva muy bien conducida por Liz Nugent.
PiensaEl bueno de Oliver está concebida para hacer pensar al lector, hacerle recapacitar sobre si las acciones de una persona pueden justificarse de alguna forma con su pasado. La profundidad moral de estos interrogantes confieren a la trama una complejidad creciente que nos dará que pensar seguro. 

¿Qué nos ha gustado? 
Escenas duras: algunas escenas de El bueno de Oliver son particularmente duras. Algunas de ellas, implican violencia doméstica, otras violencia infantil, y algunos lectores pueden sentirse incómodos ante este tipo de momentos.

De todo un poco

De todo un poco

Esta novela llegó a mis manos hace unas semanas y tenía que leerla ya que las críticas que estaba (y está) recibiendo son muy generosas. ‘El bueno de Oliver’ (Liz Nugent) ha sido seleccionada como la Mejor Novela Negra en Irlanda durante 2014 y la verdad, no sé si será de las mejores lecturas del año, pero va por buen camino.

Oliver es un famoso escritor de cuentos infantiles y está casado con Alice, su ilustradora. Una noche todo cambia y a Oliver se le “cruza” un cable. Alice se queda en coma de la paliza tan brutal que recibe. Esto es sólo la punta del iceberg de esta truculenta historia de engaños, pasiones y secretos ocultos, una historia que iremos conociendo desde todos los ángulos y desde diferentes puntos de vista ya que la irán narrando amigos y familiares, personas que han sido de alguna manera víctimas de Oliver.

También el famoso escritor hablará de él mismo, de la relación (no relación mejor dicho) que tuvo con su padre y la ausencia de la madre. Todos estos son hechos que le marcará de por vida y que servirán para forjar un carácter muy especial que iremos descubriendo a lo largo del relato, un relato que es muy corto, pero también muy intenso, lleno de matices, palabras y hechos de los que el lector no se podrá desconectar hasta el final. Y es precisamente ese final el que nos dejará totalmente noqueados, por el cambio de rumbo y por las consecuencias que una acción tuvo en el comportamiento de Oliver, siendo esa acción del pasado la que lo cambió todo para siempre, incluyendo a la pobre Alice.

‘El bueno de Oliver’ es una novela que se lee en un suspiro y medio. Y digo esto porque a pesar de que el libro es corto, los capítulos hay que leerlos con mucha atención, con un ritmo pausado para no perdernos ningún detalle. No es que sea un libro de acción al cien por cien (para ser una novela negra pura), y eso es lo que hace que sea un thriller más especial si cabe, hay que formar el rompecabezas a través de las palabras más que por las acciones. Los detalles, los gestos, el pasado de Oliver… Cada capítulo, cada punto de vista es parte de un todo que se hace inmenso y que deja al lector sin habla cuando se llega al final. Muy recomendable.

El universo de los libros

El universo de los libros

El bueno de Oliver es la primera novela publicada por la irlandesa Liz Nugent, con la que consiguió situarse en el número uno de las listas de ventas en su país, llegando a ser elegida como la mejor novela negra de 2014 en Irlanda. Unas semanas antes de que saliese a la venta, la editorial me remitió un ejemplar a casa, aunque no ha sido hasta hace unos días que he podido ponerme con su lectura, siendo el resultado de lo más positivo.

En “El bueno de Oliver” conocemos a Oliver Ryan, un escritor que ha alcanzado gran éxito gracias a la publicación de libros infantiles, los cuales a su vez son ilustrados por la mujer que se ha convertido en su esposa, Alice, quien lo ama y admira incondicionalmente. Oliver, hombre perfecto y carismático, lleva una vida envidiable repleta de comodidades y reconocimientos, pero todo cambiará drásticamente de la noche a la mañana cuando ataque a Alice y la golpee hasta dejarla en coma. A pesar de que todos en su entorno creen conocerle, nadie se explica lo que ha ocurrido, y tratan de comprender este terrible suceso. Gracias a la confesión de Oliver y al relato de todos aquellos con los que se ha cruzado en su vida iremos colocando las piezas hasta descubrir la asombrosa verdad que se esconde detrás del bueno de Oliver.

Liz Nugent
Liz Nugent
No me suelo fiar demasiado del éxito del que llegan acompañados algunos títulos y por eso no las tenía todas conmigo en cuanto al resultado de la lectura del libro de Liz Nugent, pero me ha convencido totalmente y ha sido una novela que he leído con avidez, intentando desvelar los múltiples interrogantes que se esconden en torno al pasado de Oliver.

Además de un buen planteamiento y desarrollo, uno de los aciertos que creo que tiene esta obra es la estructura que ha seleccionado la autora para presentar la historia. No seguimos un curso lineal sino que a lo largo de los capítulos se va alternando la narración entre unos personajes y otros, dando cada uno su propia versión de la relación que han mantenido con Oliver, que también asume la voz narrativa en algunos capítulos. Todos ellos emplean la primera persona para relatar sus vivencias, correspondiendo estas a diferentes momentos temporales por lo que será el lector el que vaya colocando cada pieza en su lugar. De esta manera se va despertando el interés y generando mucha curiosidad por completar toda la historia y descubrir el motivo por el que se ha desatado la furia de Oliver.

Liz Nugent emplea una prosa sencilla y clara, que resulta funcional y muy fácil de leer, a lo que se suma un ritmo muy ágil que nos lleva a avanzar con velocidad por sus páginas. Puesto que son varios los personajes que asumen la voz narrativa, el tono se modifica en función de cada uno, adaptándolo en cierta forma a su personalidad y situación.

Otro aspecto destacable en la novela de Liz Nugent es la creación de su personaje protagonista, Oliver Ryan. La autora va construyendo su personalidad paulatinamente, a través de las aportaciones que las otras personas van realizando. Oliver es un personaje carismático, que por una parte desprende un encanto especial con el que es capaz de conquistar a cuantos le rodean, pero que por otra parte nos transmite una sensación de rechazo desde el principio. A nivel psicológico está muy bien construido y puesto que nos encontramos con ciertos capítulos que están narrados en primera persona, nos permite conocer sus sentimientos, los traumas que ha vivido y las dificultades que le han acompañado a lo largo de su vida, mostrando cómo se ha sentido en cada momento. A medida que vayamos colocando piezas en el puzzle que forma esta historia iremos observando la evolución de su personalidad y la transformación que se ha producido en su vida, hasta llegar a su sorprendente final.

Junto a Oliver hay otras figuras que también resultan importantes y que al tomar la voz narrativa en determinados capítulos incrementan su protagonismo. Aunque sus relatos están vinculados en cierta forma con Oliver, dan lugar a tramas propias en las que ellos son los protagonistas, lo que hace que en cierta forma tengamos una perspectiva coral. Barney, Verónica, Moya, Eugene y Michael son las personas que vamos descubriendo a lo largo de las páginas y además de hablarnos de Oliver, nos permiten descubrir sus personalidades y rasgos más destacados, llegando a conocerlos bastante bien, pues Liz Nugent también ha puesto mucho cuidado en su construcción.

Señalaba anteriormente que “El bueno de Oliver” tenía un sorprendente final y este es un punto que también me ha resultado muy positivo. En todos los capítulos se mantiene la incertidumbre en torno a la identidad de Oliver y las causas del cambio en su carácter, introduciendo una serie de interrogantes y aunque la resolución de algunos hechos se puede intuir, en el final nos espera un giro argumental que la autora se ha reservado y que al menos a mí, me ha pillado totalmente por sorpresa, pues en ningún momento me había planteado esta opción, que es coherente y realista y demuestra una trama trazada con inteligencia y maestría.

Creo que llegados a este punto ha quedado claro que El bueno de Oliver de Liz Nugent me ha gustado mucho y os recomiendo su lectura. Una trama que nos invita a plantearnos hasta que punto conocemos realmente a las personas que nos rodean, protagonizada por un carismático personaje cuya personalidad y pasado será necesario descubrir paulatinamente, y que se sigue con interés desde las primeras páginas, resultando una lectura adictiva y muy entretenida.