Bookeando con Mangeles

Bookeando con Mangeles

Hace meses que conocí de esta novela y estaba deseando ponerme con ella. Intuía que iba a disfrutar muchísimo con ella y la intuición se ha visto superada por las impresiones tan buenas que he tenido.

Oliver Ryan o Vincent Dax son la misma persona. Oliver es un tipo atractivo, culto y divertido pero incapaz de demostrar afecto en público. Ante los ojos de todos los que le rodean es un tipo envidiable, un afamado escritor de cuentos infantiles que vive junto a su adorable esposa en una de las mejores zonas de Dublín. Aparentemente son un equipo perfecto. Oliver escribe y Alice ilustra sus historias. Una noche, sin ningún tipo de episodio de violencia previo, Oliver le da una paliza y la deja en coma. La situación según los médicos no tiene tintes de ser reversible.

Con este impactante comienzo nos adentramos en una historia que se no se muy bien como encuadrar y es que esta novela ha sido galardonada como la mejor Novela Negra en Irlanda en 2014. Desde mi punto de vista la trama nos lleva más a desvelar una intriga psicológica que otra cosa . Va a ser el propio Oliver el que a través de capítulos alternos nos vaya contando su propia historia en primera persona, un recurso que nos hace sentir con mayor claridad sus motivaciones y es que si hay algo que me haya llamado la atención es la frialdad de Oliver. Pero no sólo va a ser Oliver el narrador de esta historia sino que estamos ante una novela coral en la que una serie de voces, que han conocido a Oliver en diferentes momentos de su vida, nos van a ayudar a ir encajando piezas para, poco a poco, poder conocer mejor su complicado perfil psicológico.

Quiero aclarar que, aunque la novela comienza con un episodio de malos tratos, no es éste el eje central de la trama sino un viaje al interior de una persona.

Comenzamos la historia el 12 de noviembre de 2011 cuando Oliver tiene cerca de sesenta años pero vamos a retroceder en la historia a través de saltos en los diferentes capítulos y sin ningún tipo de orden hasta su infancia, adolescencia y vida adulta previa al incidente.

Oliver y Alice han llevado una vida tranquila y sin incidentes, al menos según cree ella. Fascinada por Oliver acató sus reglas en un matrimonio en el que los hijos no tenían cabida y se convirtió en una esposa abnegada siempre a su servicio.
Cuando nos prometimos, dejé muy claro que los hijos no entraban en el plan. Dije que no quería niños, y ella se mostró de acuerdo. Tendría que haberle pedido que lo dejara anotado por escrito.
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Naturalmente, cuando llevábamos cinco años de matrimonio, Alice empezó a lloriquear y cada mes que pasaba las quejas eran más estridentes. Le recordé el acuerdo al que habíamos llegado. Dijo que en aquel momento era lo que quería, pero que ahora deseaba con desesperación un hijo. Y yo, si algo soy, es un hombre de palabra.

No podía dejar en sus manos que se protegiera contra un posible embarazo, de modo que asumí el control de la situación. Ideé un ritual nocturno consistente en una taza de leche con cacao con una pastillita machacada a modo de aderezo. Alice lo encontraba de lo más romántico.

El monstruo, ¿nace o se hace? Creo que quizá esta sería la pregunta a la que trata de dar respuesta esta novela en la que el protagonista por excelencia es Oliver y su maldad. Sin embargo, resulta curioso como a medida que nos adentramos en la historia y vamos conociendo datos de ese niño despojado de cariño, olvidado y sustituido por otra familia logramos no disculparlo por sus actos pero si empatizar un poco con esa criatura indefensa que no tuvo oportunidad de vivir una infancia como le correspondía.

Aunque Oliver es el protagonista indiscutible de la historia ha habido también un personaje que tiene un peso importante y es Véronique, una joven a la que conoce en un viaje a tierras francesas durante su adolescencia y que unirá para siempre el futuro de ambos.

Nos encontramos ante una novela corta compuesta por veinticuatro capítulos más epílogo que aunque no tiene un ritmo frenético está narrada de una forma sencilla pero tiene un ritmo ágil consiguiendo atrapar tu atención y sentir la continua necesidad de seguir avanzando.

En definitiva, me ha parecido una novela de lo más interesante y que no puedo dejar de recomendar. Una historia buena, diferente y con la suficiente garra como para hacernos disfrutar muchísimo.